Cuestión: ¿Por qué la deontología médica es importante? (1c)
Al hombre le es imposible prescindir de la enfermedad, y por lo tanto no puede prescindir de cómo se le trata su enfermedad, con qué profesionalidad, y eso es la deontología. Las leyes, sin embargo, nunca pueden tener capacidad ética diagnóstica ni curativa.
Sigue la respuesta del Prof. Herranz: “Me da pena observar que un día y otro las secciones de normativa de las publicaciones médicas… están saturadas de sentencias judiciales, con el añadido de un poquito de derecho laboral. En ellas, la ética médica está prácticamente ausente. No porque los que llevan esas publicaciones tengan prejuicios contra la deontología, sino porque los médicos no tienen, ni quieren, problemática deontológica, no les preocupa. Es una pena, porque eso va creando una especie de convicción, empírica, de que lo único que tiene vigencia realmente en el mundo del comportamiento del médico es el palo de las indemnizaciones, de las inhabilitaciones por decisión judicial, el no salirse de la letra de la ley.
No cabe duda, hay que reconocer que el derecho va ganando terreno. Cierto que hay conflictos en la práctica médica que solo pueden resolverse por vía judicial; pero a mí me parece que, por contraste, eso hace aún más importante la deontología. Estoy convencido, lo que mantiene viva la esperanza de los médicos en una medicina humana es ese rescoldo de deontología profesional que todavía se conserva, cubierto por la ceniza de todas esas sentencias judiciales, de esa inmensa cantidad de boletín oficial.
Hay que recordar, además, el hecho fundamental de que la deontología, aunque sea médica, no va dirigida solo a los colegiados; se dirige también a los pacientes y a sus familias. He dicho muchas veces que es la declaración de derechos de los pacientes más importante que hay.
En definitiva, mientras haya enfermedad y haya médicos, y la enfermedad será siempre por desgracia un acompañante ineludible de la existencia humana, tiene que haber deontología, porque es una necesidad.” En Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Prof. Gonzalo Herranz. José María Pardo. EUNSA, 2015, p 223.






