Cuestión: ¿Qué papel juega la ética médica en la formación de los estudiantes de medicina y en la formación continua de los profesionales de la medicina?
Respuesta del Prof. Herranz: “Leí hace muchos años en un trabajo sobre educación médica una definición de los estudiantes de medicina como «yatroblastos comprometidos». A mí me parece que la metáfora citológica, aparte de ser divertida, enuncia una gran verdad. Los estudiantes de medicina son médicos en ciernes, con compromiso; estudiantes comprometidos con una profesión.
…He insistido mucho en una idea, que me parece obvia: que a los estudiantes de medicina les interesa básicamente no la ética filosófica, no una bioética de alto nivel académico, interdisciplinar y filosófica, abstracta, sino la ética concreta aplicada, esto es, la deontología médica. Deberán conocerla con empeño y detalle, para descubrir su enorme fuerza y también sus debilidades. Deberían conocer mucho sus contenidos; no tanto a lo que se reducen hoy en día los programas de deontología o derecho médico, que es el flanco disciplinario que obliga bajo el látigo de la ley, sino la fuerza moral, el impulso interior de ser un buen médico. En este sentido pienso que la pre-colegiación es una gran cosa, porque el estudiante necesita aclimatarse a la ética colegial.
Esta idea surgió de una sentencia de una jueza inglesa, cuando al elaborar toda la documentación obtenida con ocasión de un juicio celebérrimo, el caso de Harold Shipman, un médico general que dio muerte a más de trescientos pacientes, se dio cuenta de que los médicos sabían muy poco de ética médica, de deontología. Una de las recomendaciones que hizo al gobierno británico fue que a los estudiantes se les deberían enseñar seriamente sus responsabilidades, y que su estancia en el hospital incluyera, al lado de la formación en ciencia, habilidades y destrezas clínicas, una sólida educación en ética médica.” En Al servicio del enfermo. Conversaciones con el Prof. Gonzalo Herranz. José María Pardo. EUNSA, 2015.






